lunes, 13 de febrero de 2012

Derrida - La escritura y la diferencia


Derrida

Se sitúa en la filosofía. Critica tanto al estructuralismo como a la fenomenología. 

La metafísica (episteme) ha conformado la aparente solidez de su estructura. Pensó la estructura con un centro fijo, siempre se ha encontrado neutralizada, organizada por un punto de detención que es el origen, un significado transcendental que tiene como objetivo limitar el juego de la estructura, permitiendo el juego de los elementos al exterior.  

Quizás  el acontecimiento de ruptura se produjo cuando la estructuralidad de la estructura tuvo que empezar a ser pensada, es decir, repetida. Uno de sus representantes podría ser Levi Strauss con su idea del centro que cierra y organiza la estructura, que funda el juego y a la vez lo limita. Ejemplos de centro pueden ser: Dios, el hombre, la razón. Eran origen, fundamentaban y funcionaban como la esencia de la estructura.  El centro por definición era único.

Puesto que la historia de la metafísica es la historia misma de la determinación del ser como presencia, es la determinación del ser en presencia o en existencialidad, esto es lo que interroga  el pensamiento de la diferencia. 

La crítica nietzscheneana de la metafísica, de los conceptos de ser y de verdad, que vienen a ser sustituidos por los conceptos de juego, de interpretación y de signo; la crítica freudiana, del ser como presencia, del concepto de signo como se hace estremecer la metafísica de la presencia. La significación, el signo; se ha comprendido y determinado siempre como signo-de ,significante que remite a un significado, significante diferente de su significado. Hay dos maneras heterogéneas de borrar la diferencia entre el significante y el significado: la clásica, que consiste en reducir o en derivar el significante, es decir, en someter el signo al pensamiento y la otra que consiste e poner en cuestión el sistema en el que funcionaba la reducción anterior: y en primer lugar, la oposición de lo sensible y lo inteligible. Pues la paradoja está en que la reducción metafísica del signo tenía necesidad de la oposición que ella misma reducía.

Es así como se critica el lenguaje de las ciencias humanas. Lévi-Strauss piensa así poder separar el método de la verdad, los instrumentos del método y las significaciones objetivas enfocadas por medio de éste. Lévi-Strauss se mantendrá siempre fiel a esa doble intención: conservar como instrumento aquello cuyo valor de verdad critica.

El estructuralismo al reflexionar sobre la estructura, se vio que el centro no tenía una presencia plena, no puede haber un término que no tenga oposición. El centro está dentro y fuera (el centro dentro porque funda la estructura y su oposición fuera). Empieza a ser pensando como un vacío si se lo mira diacrónicamente. Cada una de las presencias que ocupó el centro fue una suplencia. Cada centro nuevo ocupó el lugar del anterior. Todo centro es y fue una suplencia. El concepto de estructura se entiende como una serie de sustituciones de centro a centro. Esto es necesario pero imposible a la vez. La totalización no es un punto de origen sino un efecto del suplemento. 

Se empieza a pensar que no había centro, que el centro no tenía lugar natural, que no era un lugar fijo sino una función.   Es en ese momento  en que la ausencia de centro o de origen, convierte todo en discurso, es decir un sistema en el que el significado central, originario o trascendental no está nunca absolutamente presente fuera de un sistema de diferencias. La ausencia de significado trascendental extiende hasta el infinito el campo y el juego de la significación.

Se propone entonces analizar cómo el pensamiento de una época se organiza en torno a un centro.


Derrida comenzó ponderando, halagando al estructuralismo.  Cuando dice el estructuralismo está pensando fundamentalmente en Lévi-Strauss, por plantear la importancia de pensar en términos de relaciones.  Impuso un punto de vista relacional.  La importancia de pensar los distintos problemas como juegos de relaciones.  El estructuralismo y el proyecto de Lévi-Strauss fue convertir a la lingüística en una especie de ciencia piloto que proveyera de modelos al resto de las disciplinas humanas.  

Un ejemplo sería la noción de valor en Saussure: la lengua es un sistema donde sólo hay diferencias: ningún término se puede definir positivamente.  Cada elemento se define por su relación con otros elementos.  Adquiere un valor diferencial.  Por ejemplo: para entender qué significa padre, hay que entender, al mismo tiempo, qué significa madre o hijo.  Si no entiendo la diferencia entre esos términos, no puedo definir por sí mismo qué significa padre.  Los términos adquieren un valor por su diferencia con otros términos que se encuentran simultáneamente en el sistema.  Derrida dice que ha sido muy productivo que el estructuralismo tradujese hacia las ciencias humanas este enfoque relacional y nos invitara a analizar los fenómenos como juegos de relaciones. 

Ahora bien: el problema es que el estructuralismo tuvo una dificultad y es que no se atrevió a llevar el enfoque relacional hasta sus últimas consecuencias, porque postula un centro de la estructura.  Le atribuye a ese sistema, a esa estructura, un centro y el centro era precisamente el lugar donde el juego de las relaciones se detenía.  El centro era lo único que podía ser definido positivamente.  Por ejemplo: cuando Lévi-Strauss se puso a investigar los distintos sistemas de parentesco que existen en las distintas culturas, escribe Las estructuras de parentesco.  Había un juego de relaciones con una excepción: lo que estaba en el centro de la estructura se definía positivamente.  Una regla que ya no se plantea como cultural sino como natural, que es el tabú del incesto.  Había tenido la ventaja de plantear el enfoque relacional, pero al mismo plantea el centro como el lugar donde el juego de las relaciones se detenía. 

Entonces, Derrida se preguntó qué pasaría si pensáramos en una estructura sin centro.  Lo que quedaría serian puras relaciones, sería discurso.  Con lo que nos encontramos es no con discursos que pretenden dar cuenta de lo real, sino con la realidad del discurso.

Toda la filosofía occidental, de una u otra manera, es tributaria de lo que Derrida llama la metafísica de la presencia, es decir, siempre se ha postulado que hay algo que existe en sí y por sí mismo, y es el fundamento de todo lo demás y esto, a lo largo de la filosofía, ha tenido distintos nombres: esencia, sustancia, la Razón, Dios, la materia.  Distintos filósofos postularon que hay una presencia positiva que funda.  Derrida plantea eliminar los vestigios de esa filosofía y quiere llevar el enfoque relacional hasta las últimas consecuencias.  Deconstruir, en el sentido de analizar, en un texto cuáles son las huellas que ha dejado la metafísica de la presencia. 

4 comentarios:

  1. Hola! Muchas gracias por todos los resumenes, estan muy buenos. Estoy preparando el final ahora asi que queria saber si vos ya rendiste, como te fue? Que preguntan!? Gracias!!!

    ResponderEliminar
  2. Rendí en febrero de 2012 si mal no recuerdo! Presenté mi tema, que era más bien reflexionar por qué se suele definir a la cátedra como "marxismo y psicoanálisis" y tomé varios autores para marcar los puntos de relación entre una disciplina y otra. Me hicieron algunas preguntas sobre eso y después me preguntaron si quería hablar sobre algún otro autor que no estuviera en el tema y creo que hablé sobre los mitos de Barthes y listo! Fue ameno pero viste depende quién te toque yo nunca supe el nombre de ese profesor! Éxitos!!!

    ResponderEliminar